Señales emocionales que no deberías ignorar para recuperar tu poder interior
Te noto distante.
Te hablo y rara vez me escuchas o me respondes.
Veo que estás más pendiente del resto que de ti.
A veces me pregunto cómo puede importarte tanto lo que digan o hagan los demás, mientras te abandonas a ti misma.
Sé que no es intencionado.
Sé que aprendiste a relacionarte así y que hoy ni siquiera lo cuestionas.
Pero si pudieras regalarte tan solo 10 o 15 minutos al día, podríamos crear algo muy bonito juntas.
Experiencias que transformarían tu mundo desde dentro.
Yo solo quiero ayudarte.
Quizás mi forma suave de comunicarme contigo sea demasiado sutil en medio del ruido diario.
El ritmo frenético, las exigencias, las expectativas… todo te mantiene absorbida.
Entiendo que no es fácil salir de ahí.
Respeto tus tiempos.
Tu proceso.
Por eso sigo aquí.
Porque mi único objetivo es que vuelvas a mirarte con los ojos con los que un día lo hiciste.
Cuando eras pequeña, cuando aún creías en ti sin miedo.
No has perdido tu esencia.
Solo necesitas recordarla y volver a conectar con tu luz.
Mientras tanto, seguiré hablándote a través de tu cuerpo:
en la garganta que se cierra cuando callas,
en las lágrimas que contienen emociones no expresadas,
en la presión en el pecho que te pide soltar cargas que no son tuyas.
Siempre caminaré a tu lado.
Siempre apostaré por ti.
Aunque a veces permitas que otros me aparten de tu vida, siempre reclamaré volver.
Porque la llama de tu poder interior vive en ti.
Prométeme algo:
no dejes que se apague.
Fdo.: Tu Poder Interior


