LO QUE CREES CREAS

Estoy segura de que habrás escuchado alguna vez hablar sobre creencias limitantes.

Si no es así, te lo resumo: son ideas o pensamientos que llevas grabadas a fuego dentro de ti como si fueran leyes universales inalterables.

¿Por qué se dice que son limitantes?

Porque condicionan tu capacidad de mejorar tu vida por ser afirmaciones que te impiden ver posibilidades más allá de lo que piensas.

Te pongo ejemplos.

Si crees que «tener mucho dinero da la felicidad«, consecuentemente, no tenerlo te mantendrá insatisfecha o infeliz.

Si piensas que «tienes que trabajar duro para ganar dinero y tener una buena vida«, los lunes se convertirán en un día detestable para ti.

Si consideras que «la pareja es alguien que te completa«, te sentirás vacía o incompleta si no la tienes.

Si tienes la creencia de que «hay que luchar contra las enfermedades«, no podrás atender el mensaje que tu cuerpo viene a transmitirte.

Éstas son algunas de las creencias más comunes, pero este mecanismo se da con todos aquellos pensamientos que llevan años instalados en nuestra mente.

Las creencias limitantes nos cierran puertas.

Pero hay otras creencias que pueden abrirlas…

… si tú decides modificarlas.

Imagina que, en lugar de pensar «si opino diferente, me rechazarán«, lo cambias por «tener una opinión diferente enriquece las conversaciones«.

O que puedes reconvertir la creencia «pedirle a alguien el dinero que le has prestado te convierte en una persona tacaña o egoísta» en «recordarle a alguien que tiene algo mío es señal de que me doy la importancia que tengo«.

Todo esto es posible y trae nuevas y maravillosas oportunidades a tu vida, siempre y cuando decides cambiar tu forma de ver y pensar.

¿Requiere de esfuerzo? Sí. Pero, ¿qué puedes perder? Te lo digo yo: NADA.

Haz la prueba, busca una creencia «trivial» que no altere mucho tu día a día y transfórmala.

Cada vez que venga a ti la vieja creencia, modifícala repitiendo la nueva internamente.

Pon la atención únicamente en esta creencia que estás queriendo transformar.

Y observa qué sucede cuando ya la hayas modificado.

Recuerda: ✨ el sendero de tu vida está en tus manos ✨